Leo la fantástica noticia que confirma el inminente rodaje del primer largometraje de Álex Pastor, director de La Ruta Natural, el único cortometraje español que ha conseguido ganar el premio internacional en el festival de Sundance. Álex codirigirá con su hermano David, bajo la producción de una división de Paramount, un thriller postapocalíptico con una pinta excelente. Nadie lo dudaba.
Luiso Berdejo yVíctor García son otros dos directores con un talento declarado que, en sus debuts van a rodar en inglés, o completando los proyectos con nombres y/o producción norteamericana. Los dos son, como Koldo Serra (otro debut en inglés) o los hermanos Pastor, directores cuyo estilo e inquietudes hacen enfermar de curiosidad y ganas de ver cómo demonios van a ser sus películas. Yo tengo ganas, y tú también. Pero, al parecer, no es suficiente y sus proyectos tienen que completarse afuera.
Hace poco, en El País, otra noticia (el link es de pago) partía de la experiencia de Pastor en Sundance la para acabar con la pregunta de siempre: ¿Cómo es posible que la industria norteamericana tenga que señalar con su dedo para que nos demos cuenta de la poderosa cantera escondida en los circuitos de cortometrajes autóctonos?
No voy a negar lo relevante que es que desde una tirada como la de El País se plantee esta cuestión, pero creo que la pregunta más urgente es: Cuando la industria norteamericana señala con el dedo ¿Adónde está mirando la española?


